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Colombia

Los efectos de la Pandemia en las cárceles de toda América Latina

El COVID-19 se queda por mas tiempo

Se pueden ver escenas desgarradoras en las cercanías de muchas cárceles de la región. Mujeres y niños desesperados por ver a sus familiares detenidos. Observe en algunos casos el humo y el fuego de colchones, mantas y todo el material inflamable que emana de las cárceles producidas por amotinados. Puede haber muertes. Las luchas y el dolor se apoderan entre los privados de libertad y sus familiares. La pandemia finalmente llegó a las cárceles y no se ha detenido en sus puertas.

En la prisión de La Picota protestan por la falta de medidas para enfrentar la pandemia de COVID-19.

Familiares de internos de la prisión de La Picota protestan por la falta de medidas para enfrentar la pandemia de COVID-19.

COVID-19 ha tenido efectos afectados en las cárceles de todo el mundo. Por un lado, las instalaciones carcelarias no están preparadas para un distanciamiento social efectivo, los contactos cercanos entre los reclusos y con el personal penitenciario son extremadamente frecuentes. Por otro lado, muchos centros de detención carecen de las condiciones sanitarias para enfrentar la pandemia y hay escasez de salas de atención médica...”

La crisis carcelaria es proporcionalmente más grave en América Latina. Los niveles de hacinamiento están muy por encima del promedio mundial. Casi todos los países tienen más prisioneros que cuotas, en algunos casos la sobre ocupación es más del 200%. Este hacinamiento es el resultado del rápido crecimiento de la población carcelaria, que en la mayoría de los países se ha duplicado en los últimos 15 años, y en algunos casos ha triplicado el número de personas privadas de libertad (PPL) en menos de 20 años. .

Así, COVID-19 llegó a las cárceles latinoamericanas despojando sus grandes debilidades y acelerando los conflictos y desafíos que ya presentaban. Además del hacinamiento, la escasez de recursos y bienes, existe el desafío para la salud de cuidar a la población vulnerable, la necesidad de establecer nuevos protocolos que restrinjan la comunicación esencial de los reclusos con sus familias, y el miedo al contacto masivo para ejercer presión. sobre los sistemas precarios. de los países de la región. En resumen, un gran desafío humanitario y de salud para los sistemas penitenciarios de los países en desarrollo.

Un grupo de especialistas reunidos en la Sociedad Latinoamericana de Criminología ha realizado un estudio para medir y evaluar los problemas y desafíos que la pandemia plantea a las cárceles en América Latina. Aunque no hay respuestas definitivas, COVID puede obligar a que se repitan las cárceles de la región. Será muy difícil soportar el proceso actual de encarcelamiento masivo sin una inversión adecuada que nuestros países “rotos” no tengan forma de financiar. Y como voy a mantener al final de este artículo, la prisión no es un depósito humano que nos permite “olvidarnos” de los criminales reclutados allí. El crimen no se detiene porque la gran mayoría de los delincuentes arrestados son reemplazados rápidamente por otros nuevos, y eventualmente todos serán liberados algún día de la prisión. La prisión no resuelve el problema criminal que sufre la región.

Qué desafíos han de venir

El COVID llega durante el pico de la explosión de la prisión. Los gobiernos de la región, al adoptar políticas duras y “racionalizar” los procesos judiciales para sentenciar más rápidamente, han provocado que países como Colombia hayan aumentado más del 50% de su población carcelaria en los últimos 12 años. Lo más grave es que este proceso no parece detenerse. Sin cambios en el régimen de pérdidas, habrá una tendencia creciente hacia un mayor encarcelamiento. Los ciudadanos fiscales enfrentan el oneroso costo del encarcelamiento con sus impuestos o mediante deudas nacionales.

En este contexto, la pandemia plantea nuevos problemas. Además de los desafíos ya severos de reducir la reincidencia y verificar el cuidado y los derechos básicos de los reclusos, la pandemia plantea nuevos desafíos que son muy difíciles de resolver. Los sistemas penitenciarios en toda América Latina deben enfrentar al menos 7 desafíos principales:

  1. Hacinamiento y distancia social. Es virtualmente imposible en nuestras cárceles asegurar el aislamiento de personas contagiadas. Esto hace que una vez que el virus entra a la cárcel es prácticamente imposible detener su rápida propagación. En muchas de las cárceles se cree que más de la mitad de los PPL se han contagiado, y el número de muertes parece estar sub-registrado.
  2. Personal penitenciario. El virus puede llegar a las cárceles a través del gran número de guardias y personal penitenciario que tiene contacto permanente con los internos. Y también, el virus puede salir a la comunidad desde las cárceles transmitido por el personal penitenciario que llega a sus hogares y circula por las calles y espacios de su barrio/colonia. En resumen, es una falacia pensar que el virus quedará encerrado con los presos.
  3. Las familias y las visitas. Se sabe que la mayoría de los privados de su libertad de la región son en parte apoyados y mantenidos por su familiares que los/las visitan. Éstos les traen comida, medicina, abrigo, dinero y en algunos casos introducen ilegalmente drogas. La mayoría de los internos en Latinoamérica dependen de sus familiares para sobrellevar su encarcelamiento. Dado que el COVID-19 ha provocado la suspensión de las visitas, ¿cómo afectará esta falta de contacto entre PPL y familiares? Nuestro estudio indica que el 95% de los sistemas carcelarios han suspendido el régimen de visitas provocando en algunos casos quejas y conflictos por parte de los PPL. Es difícil imaginar que los internos puedan permanecer calmos si las visitas o la entrega de suministros no se reanuda pronto.
  4. Los conflictos y motines. En más de la mitad de los sistemas penitenciarios de Latinoamérica ha habido motines desde el inicio de la pandemia, muchos de ellos con decenas de muertos y heridos. Además de las causas obvias como son el hacinamiento y las precarias condiciones de habitabilidad, los conflictos se dispararon debido al temor a los contagios, la precariedad de los programas de aislamiento, los pedidos por mayores programas de excarcelaciones, y la suspensión de los programas de visitas y suministro de bienes. Existe hoy una “tensa calma” en todas las cárceles, pero se sabe que en cualquier momento, si no se atiende este desafío, pudiera haber un descontrol significativo.
  5. Los centros de detención temporales. Para proteger a los internos recluidos en prisión, muchos sistemas carcelarios han restringido el ingreso de nuevos presos. Estos son alojados temporalmente en centro de detención transitorios, o en estaciones policiales, con el objeto de atravesar allí una suerte de cuarentena antes de ser derivado a las prisiones. Pero sucede que estos centros son lugares aún más inhóspitos, y comienzan a estar “abarrotados”. Por lo tanto la diseminación del virus y los contagios podrían estar ocurriendo precisamente allí, lo que dificulta aún más el traslado hacia cárceles acordes para una detención prolongada. En resumen, los nuevos ingresos en muchos países se acumulan en centros de detención temporaria, convirtiéndolos en serias amenazas epidemiológicas.
  6. Las excarcelaciones. El Covid 19 ha provocado una “avalancha” de peticiones a la justicia y a otras instancias administrativas paro otorgar beneficios de pre-liberación a PPL. Las modalidades de solicitudes son variadas: Por edad avanzada (más de 60 años), para internos con problemas de salud, o bien para aquellos internos prontos a cumplir la pena, o bien la conmutación hacia prisión domiciliaria vigilada. Todas estas peticiones deben ser revisadas por instancias judiciales, y en su mayoría habrían sido denegadas. Sin embargo, con el objeto de descomprimir las cárceles, y en ocasiones dando respuestas a consideraciones humanitarias, muchos PPL fueron excarcelados en los últimos meses. Nuestros datos indican que aunque el número varía por país, en ningún caso superó el 5% de los internos, y en general fueron menos del 2%. Por lo tanto, el impacto en el hacinamiento ha sido marginal, dado que todos los países tienen sobrepoblación, en ocasiones de más de un 50% o 100% de la capacidad oficial. Es muy bajo el efecto de descomprimir un 5% de la población. Las razones de esta baja respuesta en general obedece a la reticencia ciudadana a liberar presos, cualquiera fuera la causa. Las autoridades perciben esta reclamo ciudadano y rechazan la mayoría de las solicitudes.
  1. La rehabilitación. Si bien las cárceles están pensadas como espacios de rehabilitación, esto rara vez se logra. Los centros penitenciarios tienen programas de educación, trabajo, e instancias de tratamientos para hacer frente a la violencia o las adicciones. En 3 de cada 4 sistemas penitenciarios de la región todos estos programas están suspendidos. Las consecuencias pueden ser severas en el mediano y largo plazo. En primer lugar, porque estos programas son fundamentales para promover “segundas oportunidades” para el día que los internos recuperen su libertad. En segundo lugar, la falta de actividades incrementa el ocio dentro de la cárcel, un cocktail muy peligroso para transgresores que están cumpliendo su pena. El peligro de disturbios, motines y de delitos orquestados desde las cárceles permanecen más latentes cuando el nivel de ocio aumenta.

El COVID plantea estos y otros desafíos de difícil resolución. Muchos de estos problemas ya existían en nuestras cárceles y la pandemia los está exacerbando. Otros, son relativamente nuevos y exigen respuesta. Lo que queda en claro es que conceptualmente la metáfora de la cárcel como espacio de aislamiento y separación de los transgresores del resto de la sociedad es una falacia. Es imposible separar las cárceles del tejido social, y la pandemia nos muestra que los contagios y los problemas que estos generan “van y vienen” desde y hacia las cárceles. Y que las consecuencias del encarcelamiento masivo, tarde o temprano, debe pensarse a la luz de los problemas sociales que también genera. Tal vez, la buena noticia es que la pandemia nos interpele a pensar qué tipo de confinamiento carcelario es socialmente necesario.

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Colombia

Comportamiento del covid-19 en Colombia y el departamento del Atlántico

En Colombia se registraron hoy 7.084 casos nuevos. El discriminado por departamentos lo encuentran en la tabla adjunta.

Hoy se procesaron 65.114 pruebas.
PCR: 29.473
Antígenos: 35.61

Fallecidos reportados hoy: 211Fallecidos del reporte de hoy pertenecientes a días anteriores: 187
Encuentran la información adjunta en una tabla. Ver gráfica en el siguiente enlace: http://url.ins.gov.co/reporte-fallecidos

Casos activos: 64.189 (Encuentran este dato en la gráfica que contiene el mapa).

Hay 1.119 conglomerados en el país. Los territorios son: Amazonas, Antioquia, Arauca, Atlántico, Barranquilla, Bogotá, Bolívar, Boyacá, Buenaventura, Caldas, Caquetá, Cartagena, Casanare, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, San Andrés, Santa Marta, Santander, Sucre, Tolima, Valle del Cauca, Vaupés, Vichada.

La información detallada de cada caso podrá ser consultada en la web dispuesta para este propósito por el Instituto Nacional de Salud: http://www.ins.gov.co/Noticias/Paginas/Coronavirus.aspx

Hoy, los siguientes territorios presentaron
No reporte de nuevos casos confirmados: Guainía y Vaupés
No reporte de fallecimientos por covid-19: Guajira, Quindío, Chocó, Putumayo, Amazonas, San Andrés, Guaviare, Guainía, Vaupés.

Fallecidos: 4
Atlántico:1
Barranquilla:3

Fallecidos municipios
Repelón:1

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Barranquilla

#Catedratón2021, 18 años orando y obrando por el Atlántico

¡La oración y las buenas obras inician en casa! Desde hoy los corazones de los barranquilleros y atlanticenses comienzan a palpitar al ritmo de #Catedratón2021, la obra de solidaridad más importante de Barranquilla y el Atlántico, que busca recaudar fondos para las parroquias en zonas vulnerables, el Seminario Regional Juan XXIII, la Casa Sacerdotal Luis Calixto Leyva y la Curia Arquidiocesana.

Este año el evento central de Catedratón regresa de forma virtual con un total de 12 horas de oración, solidaridad y música de alabanza que se vivirá el próximo 26 de septiembre, en el Cubo de Cristal, a partir de las 8:00 a.m., con transmisión multiplataformas a través del Canal Regional Telecaribe, CTV Barranquilla y las redes oficiales de la Arquidiócesis y Catedratón.

“Tenemos un compromiso grande y serio en la reactivación de los procesos pastorales, sociales, culturales y económicos de Barranquilla y todos los municipios del Atlántico. Para la iglesia arquidiocesana ha sido un desafío avanzar en su misión evangelizadora durante la pandemia, y es precisamente Catedratón la que nos anima a seguir creciendo por el bien de la Iglesia y la comunidad atlanticense”, afirmó monseñor Pablo Salas Anteliz, arzobispo de Barranquilla.

En el 2021, Catedratón celebra 18 años ininterrumpidos orando con fe y obrando con amor. ‘Ora & Obra con Catedratón’, como se ha llamado a esta versión, tiene como principal propósito promover en este tiempo la oración y comunión fraterna en las parroquias y los hogares, y desde estas crecer en solidaridad con las obras y dinámicas propias de la Arquidiócesis de Barranquilla.

En sus 18 años Catedratón ha beneficiado más de 110 parroquias, más de 400 empresarios se han vinculado con su aporte, en escena han participado 5000 artistas, alrededor de 500 instituciones y un sin número de familias han colaborado con su donativo. Así mismo, todos los grupos musicales de las parroquias y artistas diocesanos han alabado con su talento a Dios en esta gran obra de la iglesia arquidiocesana.

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Colombia

Artistas con Pimienta | Calle Cardona ft. Jennifer Arenas presentan “CUANDO”

En etrevista para Videos a la Lata, el artista internacional @callecardonaofficial presenta Cuando, su más reciente canción al lado de la talentosa Jennifer Arenas.

JENNIFER ARENAS

  • Famosa por su participación en “Sin senos sí hay paraíso”, la actriz decide lanzarse como
    cantante en compañía de Calle Cardona, artista de hip hop latino.
  • “Cuando” es el primer lanzamiento musical de los artistas que quieren llevar un mensaje de amor y gratitud por la vida.

CALLE CARDONA.
Nelson G. Cardona, más conocido como Calle Cardona, nace en Queens, Nueva York. Hijo de padres colombianos, es un maestro de ceremonias respetado en el género del Hip Hop Latino. En el año 1997, comienza a utilizar su capacidad lírica para crear un tema para una
nueva estación de radio de Nueva York, llamado La Mega 97.9, fue la clave de su nuevo camino.

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